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Con el país dividido, Macron se convirtió en el presidente más joven de Francia

por Gabriela Monqaut

Protagonista de una ascensión fulgurante, el liberal europeísta Emmanuel Macron superó ampliamente en el balotaje a Marine Le Pen, con 64,84% de los votos contra el 35,16% de la líder del FN, con el 90% de los sufragios escrutado.

Protagonista de una ascensión fulgurante, el liberal europeísta Emmanuel Macron se convirtió este domingo, a los 39 años, en el nuevo y más joven presidente de Francia al superar ampliamente en el balotaje a Marine Le Pen, con 64,84% de los votos contra el 35,16% de la líder ultraderechista, con el 90% de los sufragios escrutado.
El balotaje, que transcurrió sin incidentes de importancia, estuvo marcado por una participación históricamente baja de en torno al 75%.
Macron aseguró que buscará terminar con la divisiones
Con un breve y solemne discurso grabado, Macron celebró su victoria y prometió luchar “contra todas las formas de desigualdad” y que terminará con las “divisiones que llevaron a algunos a optar por un voto extremista” y “abrir una nueva página de esperanza”

“Voy a defender a Francia sus intereses, nuestra identidad, su imagen, la Unión Europea. Nuestra civilización está en juego”, afirmó y se comprometió en un mensaje integracionista a “reconstruir el vínculo entre Europa y los pueblos que la componen, entre Europa y sus ciudadanos”.

Poco después y, quizás revigorizado por la multitud que festejaba su triunfo, dio otro discurso en la explanada del museo del Louvre, en el que intentó acentuar su porte y su mensaje como el próximo presidente de Francia.

La TV francesa proclamó vencedor del balotaje a Emmanuel Macron con el 65 por ciento de los votos

Los festejos no se limitaron al territorio francés, sino que los principales líderes de la Unión Europea (UE) y de los países vecinos celebraron la victoria y felicitaron a Macron, cuyo proyecto europeísta se contraponía con el de la extrema derecha del Frente Nacional (FN) de Le Pen que promovía un “Frexit” -una salida del bloque comunitario al estilo Brexit- y el abandono del euro como moneda.

La diferencia, mayor a la esperada y a la augurada por las encuestas, llevó al primer ministro Bernard Cazeneuve a anunciar la victoria de Macron veinte minutos después del cierre de los comicios, avalado por los primeros sondeos de boca de urna.

Inspirados por la misma certeza, unos 500 simpatizantes de Macron se animaron a soportar la intermitente lluvia durante la fría tarde a un lado de la pirámide de vidrio que oficia de entrada del museo del Louvre y a pasar los numerosos controles de seguridad para escuchar a Macron, quien primero ofreció un mensaje grabado.

“Es un honor y una gran responsabilidad, gracias de corazón, mi gratitud va a todos que me votaron, voy a poner toda mi energía para brindar confianza”, expresó lacónico Macron, antes de dirigirse al Louvre para brindar un discurso un poco más encendido ante sus seguidores en medio de un imponente operativo de seguridad y tras varias horas de música electrónica y de DJs en vivo.

El futuro mandatario prometió además cerrar la brecha entre izquierda y derecha, y confió que cumplirá con todos los compromisos político, económicos y ambientales adquiridos por Francia y a luchar contra el “terrorismo con determinación”.

La elección del ex ministro de Economía e Industria del actual gobierno socialista de Francois Hollande se convirtió en el presidente más joven de Francia. Hasta ahora ese título lo ostentaba Napoleón III (Louis-Napoléon Bonaparte), quien fue electo en 1848 como primer presidente de la II República francesa a los 40 años.

Pero la victoria fue contundente no sólo por la edad de Macron, sino por la amplia mayoría que obtuvo.

Le Pen admitió su derrota, pero aseguró que la elección del FN fue “histórica
Pocos minutos después de conocerse los sondeos de boca de urna, Le Pen reconoció su derrota con una breve declaración desde su bunker de campaña, en la que calificó el resultado de “histórico”.

“Es un resultado histórico y masivo de la alianza patriótica y republicana, que nos convierte en la primera fuerza de oposición”, subrayó la ultraderechista, de 48 años, quien no ha parado de crecer desde que asumió el liderazgo del partido que fundó su padre, Jean-Marie Le Pen, un reconocido filonazi y negacionista.

Esta fue su segunda candidatura presidencial y, no sólo consiguió acceder al balotaje, sino que además obtuvo un poco más de un tercio de los votos, un récord para su fuerza de extrema derecha.

Tras reconocer su derrota, Le Pen prometió continuar con su “combate para defender la identidad francesa y apuntó a una renovación de la fuerza política fundada en 1972.

“El FN se va a renovar para estar a la altura de esta oportunidad histórica. Me comprometo a transformar nuestro movimiento, es más necesario que nunca para enderezar este país, para este combate decisivo que comienza esta noche, ¡Francia nos necesita!”, enfatizó.
En los días previos al balotaje, uno de los principales temores era la participación ya que una dispersión del electorado podría haber incrementado las posibilidades de Le Pen.

Finalmente la dirigente ultraderechista no ganó pero la abstención final rondaría el 74% y el 75%, lo que la convierte en la más baja registrada en un balotaje presidencial en Francia desde 1969, cuando Georges Pompidou llegó al poder.

“El FN finalizó tercero en un balotaje entre dos, detrás de Macron y los abstencionistas, los que votaron en blanco o anularon su sufragio, que sacaron más que ella”, lanzó con tono ácido el izquierdista Jean-Luc Mélenchon en el canal France 2, el único de los principales candidatos de la primera vuelta que se negó a llamar públicamente a votar al dirigente liberal.

Sin embargo, muchos de sus seguidores lo hicieron y, por eso, cerca del 60% de los que votaron a Macron lo hicieron para impedir que Le Pen sea elegida para liderar la quinta economía del mundo y no por compartir el programa del ex banquero convertido en político.

En las últimas semanas, el ascenso constante de la extrema derecha en las últimas décadas se volvió evidente en Francia.

En 1974, en su primera candidatura presidencial, Jean-Marie Le Pen obtuvo el 0,75% de los votos. En 2002 sorprendió al mundo al acceder al balotaje con el 16,9% y trepar al 17,8% en la segunda vuelta.

Diez años después, su hija repitió su hazaña al quedar tercera con el 17,9%.

Fuente: Agencia Télam

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