La localidad de Epuyén, en el noroeste chubutense, es el epicentro del brote fatal de Hantavirus que mantiene en vilo al sur del país y, cuestión al margen, redujo a cero las posibilidades de una temporada en la que suele conmover a los turistas.
En las últimas horas, la Municipalidad de la ciudad, ubicada en el departamento Cushamen, se declaró “en cuarentena”, y las autoridades dispusieron “la suspensión de todas las actividades grupales” por un lapso de cuarenta días.
Los cuatro mil habitantes del lugar desempolvaron o adquirieron barbijos, y se multiplicó la cantidad de ventanas bajas y puertas cerradas.