4,2K
Por: Federico Jelic
Por: Federico Jelic
ESPECIAL DESDE SAN PETERSBURGO para La nueva Mañana
Desde lejos, sentados al sol, una mujer y su hijo despliegan con humildad una bandera singular: “Vamos Argentina, Anisacate presente“, reza el trapo, sin ningún detalle estrambótico, pero con un corazón especial. Se trata de Verónica Campos de Pavón, madre del delantero Cristian Pavón y de su hermano Rodrigo, quienes vinieron a hacerle el aguante a “Kichan” en su hora más gloriosa.

Foto: Federico Jelic – La Nueva Mañana
“Cristian era terrible, rápido para todo, iba corriendo a hacer los mandados para después ir a patear la pelota. De chico decía que quería jugar un mundial y ahora lo está cumpliendo. Se dio todo rápido, como la velocidad del tren del metro, y estamos felices por él”, comenta Vero, con orgullo. Su hermano jugó en Racing de Nueva Italia, ahora figura en 9 de Julio de Río Tercero, pero también hizo su aporte: “De chico pedía la pelota incluso cuando jugaba con los más grandes. En el patio de casa iba yo al arco porque él quería siempre la pelota. Estamos contentos con él, se lo gano solito, a puro esfuerzo”.
Cuando se le consultó del momento negativo, de las críticas de la prensa y de su pelea con Mascherano, a Verónica se le cambió la cara: “Estuve indignada. Yo no voy a la cancha porque no soporto los insultos y menos que sean dirigidos a él. Sufro mucho. Entonces que venga un cualquiera a decir que mi hijo le pegó a un referente, me duele mucho. Quien conoce a Cristian sabe que por su carácter es incapaz de pegarle o insultar a alguien. Es de perfil bajo. Pero no le hago caso, vengo a alentar a mi hijo y a toda la Selección”.

Foto: Federico Jelic – La Nueva Mañana
